Chile

¿Qué tanto color le ponen, acaso no es vox populi que tenemos otro giro? Sipo, si era un arma no más, otros venden arsenales, kilos de drogas, trafican con migrantes o prestan servicios privados a las forestales o… ¡Qué tanto color que le ponen por una pistolita!

Que sí, que no, bueno ya. La semana empezó (luego del triunfo de los hitlercitos) con la vocera invitándolos públicamente a bailar. Orgulloso el otro le dijo que no, pero ahora resulta que sí, porque el otro, sí quiere. El chiste se cuenta solo, en política también.

¿Recuerda al par de flojos, el ex juez y ex Dine al que el Séptimo Tribunal de Garantía mandó a prisión preventiva por el caso de espionaje a periodistas en el caso “Topógrafo” en el Milicogate? Bueno, hoy la Corte de Apelaciones negó su apelación y resolvió que deberán cumplir con la medida dispuesta por el tribunal.

Después de las elecciones del domingo, nadie sabe qué hacer. Con excepción del gobierno. Ese, al menos, tiene claro una sola cosa: ofrecer a la derecha la implementación de un programa de derecha. Único problema: ni eso se lo aceptan.

La ultraderecha alcanzó una votación récord en la elección más irrelevante de la historia. Más de 2,7 millones de personas invalidaron su sufragio en esta farsa, que demuestra, una vez más, la impotencia política del régimen.

Las elecciones de este domingo son, acaso, las más representativas de la idea de “democracia” de este régimen: en el fondo, inútiles; en la forma, envilecidas; y, en todo lo demás, muy cínicas. No se puede, en realidad, caer más bajo que esto.

La lucha de clases contemporánea se presenta en nuevas formas, mediante continuas explosiones sociales o levantamientos populares que recorren el mundo entero. Muchos se desconciertan ante esos movimientos. Los ven como excepcionales, cuando ya son una regla, también en América Latina. Y el presente muestra que aún no han golpeado con toda la fuerza que los acompaña.

Será esa costumbre de hacer todo a medias o, simplemente, la de no hacer nada. Porque, de que son flojonazos, lo son. Y de flojos que habrán contratado a un juez flojo, que de flojo y mediocre terminó cayendo. Habrá dejado un río de evidencias para que lo pillaran, porque ni los fraudes al fisco, ni las interceptaciones telefónicas las hacen bien. Hoy cayó el juez flojo y un ex Dine por el caso de espionaje “Operación Topógrafo”.

Qué mejor que mandar al burro. Porque si se trata de dar explicaciones tontas, siempre hay alguno. “Claro que está en el programa, pero no tenemos plata”. Así, sin más, explicó el ministro de Educación, Marco Antonio Ávila, el porqué los deudores del CAE pueden seguir esperando sentados a que el Boric cumpla alguna de sus promesas de campaña.

Ese discreto encanto de la burguesía, ese no se qué, el charme que le dicen. Era muy morocha, tan nortina y bastante malandra. A la Karla Añez Gajardo no le daba más que pa’ traficar medio kilo de falopa, chicha y celulares. Le cortaron la carrera política de un zuácate.