Chile

Una sesión entera ocupó la convención constitucional en resolver dos asuntos administrativos que no eran controvertidos. Y los hizo sólo en general: ampliar la mesa directiva y establecer unas comisiones de trabajo. La promesa de exigir la liberación de los presos políticos quedó nuevamente aplazada.

Piñera designa a Catalina Parot como nueva secretaria ejecutiva de la Convención. “Premio de consuelo”, dijeron a coro desde la galería. Ella, vestida de púrpura para la ocasión dijo: “No sé si esto es un premio de consuelo o no. Yo lo asumo como un inmenso desafío y un trabajo por mi país”. Sí claro, como no.

El martes 6 de julio falleció Luisa Toledo Sepúlveda, una incansable luchadora por el legado de la lucha de sus hijos Rafael, Eduardo y Pablo asesinados por la dictadura militar.

La movilización que iniciaron ayer los pobladores y trabajadores de Laraquete interrumpió el tránsito con tres cortes de ruta en la comuna de Arauco. Denuncian precariedad laboral, que su territorio se ha convertido en zona de sacrificio, que no hay terrenos para construir viviendas y que han sido amedrentados para que hagan desalojo de las tomas en los han sido obligados a vivir.

En 2017 salieron a la calle para protestar por sus viviendas. En ese entonces eran 50 familias, hoy en la mañana muy temprano, salieron 150. El problema sigue siendo el mismo, sin resolverse: la calidad de sus viviendas. En el modelo chileno, la constructora una vez hechas las casas, se desaparece, el Ministerio endosa la responsabilidad a la empresa. Así nadie se hace responsable, el peloteo que le dicen. Si la cosa se pone peluá, el Estado aparece, para reprimir.

Trabajadores y pobladores de Laraquete, localidad situada al norte de la ciudad de Arauco, en la Región del Biobío, se tomaron este lunes una ruta en protesta por las amenazas de desalojo de sus viviendas. Los pobladores viven en tomas de terreno, resultado de un paulatino proceso de desalojo de sus territorios por la expansión e industrialización voraz de Celulosa Arauco, del grupo Matte, que tiene el 50% de propiedad del territorio.

Fracasó la primera sesión de trabajo de la convención constitucional. En ella, se iba a tratar la situación de los presos políticos. Los encargados del gobierno no habían hecho las instalaciones necesarias para que se pudiera sesionar conforme a las restricciones sanitarias. ¿Negligencia o sabotaje? Al final, es lo mismo: la ineptitud de este gobierno es, en sí misma, un crimen.

La convención constitucional asumió sus labores en medio de la represión policial, las evocaciones a las culturas de los pueblos indígenas, la irrelevancia del gobierno y de la derecha, las ambiciones políticas y el peso del deber de responder a la voluntad popular. En su primer día mostró que esa carga es abrumadora.

A la derecha, la apertura de la convención constitucional se le parece como el peor de los castigos. Lejos del veto y de las alianzas, observó atónita y amurrada los procedimientos que les pasaban por el lado. Pero le aguardan castigos aun peores.

Para una “asamblea ciudadana”, el cumplimiento de la tarea principal de la primera sesión, la elección de la presidenta y vicepresidente de la convención, se hizo con sumo “profesionalismo”. Candidatos, postulaciones y exigencias se habían subido y bajado en los días previos. Al final, se sirvió todo ya cocinado.