Chile

Nuevamente tuvieron que salir a cortar rutas los pobladores del comité de vivienda “Nuestra casa, nuestra lucha” exigiendo que el Minvu entregue las soluciones comprometidas. El 20 de abril pasado fue la primera advertencia.

Libres o, más bien, en sus casas, quedaron los únicos detenidos por el sangriento ataque a la manifestación del Primero de Mayo. Ni la fiscalía, ni el ministerio del Interior, pidieron prisión preventiva para los sospechosos. El gobierno, en tanto, alienta desde las más altas esferas un relato de justificación y encubrimiento de la agresión.

Trabajadores exigen negociar nuevo acuerdo marco. La empresa invita al diálogo: en agosto. ¿Una burla? ¿Una medida para desmovilizar? Juzgue usted mismo.

Una manifestación con ocasión del 1º de Mayo en Santiago -que no estaba alineada con el oficialismo- fue violentamente disuelta por la policía. Grupos armados civiles, que actuaron en medio de grupos de las mafias que dominan el sector de Estación Central, abrieron fuego en contra de los asistentes, causando varios heridos a bala. El gobierno pretende ocultar su responsabilidad en estos hechos.

En un manifiesto con ocasión del Primero de Mayo, el Partido de los Trabajadores llama a fortalecer, en la base, la unidad del pueblo y, frente a la crisis nacional, “a asumir la conducción”.

Cerca del medio día, desde muchos liceos del gran Santiago, llegaron al centro para marchar, juntos, hacia el Ministerio de Educación. Las imágenes de la convocatoria hablan por sí mismas, considerando que esto está empezando, los chicos agarran fuerza. Y con ella, van con convicción.

Hace tres semanas comenzó en Concepción el juicio contra Cinthya Concha. Mujer pobladora de Tomé, a quién la “justicia chilena” acusa de asesinar a su agresor Mario Vázquez, tras sufrir 16 años de violencia intrafamiliar.

Mientras los estudiantes secundarios se manifiestan, el gobierno sentó una nueva doctrina: los que quieran dialogar, bien; los que no, pa’ dentro.

Señor paco, hoy en su día, entérese. Parece que se los están vacunando. Su cotización obligatoria del 4% para el Fondo Habitacional se la están robando los jefes. Son $150 mil millones. Nosotros, que ustedes, nos preocuparíamos.

Faltó que le llevaran canapés a los matones que cortaron las rutas en distintos puntos del país. A los muchachos, a sus padres y apoderados, palos ayer, anoche y hoy. ¿Y mañana? Ya verán mañana.