Chile

El paro de Codelco, a raíz del confuso anuncio de cierre de la fundición de Ventanas, ha abierto el debate. ¿Tienen razón los sindicatos? ¿Hay que apoyar la huelga? ¿O, al contrario, el paro “le hace el juego a la derecha” y se “olvida de los niños de Quintero?” Preguntas candentes. Y la respuesta le va a sorprender.

Una investigación del medio Interferencia dío cuenta de las maniobras del jefe de la Dipolcar, Luigi Lopresti, para sabotear al gobierno de Boric. El gobierno lo mantiene en su cargo y además, será Lopresti el encargado de presentar una denuncia para que se investiguen los antecedentes ante el Ministerio Público.

Hoy, el reconocimiento de los pueblos indígenas descansa, muchas veces, en la supuesta buena voluntad de quien lo concede. Porque cuando los indígenas se vuelven incómodos, rápidamente vuelven a ser “indios”, como al inicio.

Los expresidentes reaccionaron de mala forma al hecho de que no fueran invitados a la convención constitucional. No sirvió que la mesa directiva se echara para atrás. Están humillados y ofendidos.

La decisión del directorio de Codelco de cerrar la fundición de Ventanas fue presentada por el gobierno como una medida en favor del medio ambiente y de los habitantes de la castigada zona de Quintero-Puchuncaví. Pero los discursos no pueden tapar que los verdaderos favorecidos son los capitales privados.

El gobierno y representantes de la minera Pelambres lograron desactivar las movilizaciones de los casi pueblos aledaños al yacimiento. Sin embargo, el poblado de Tranquila sigue en la lucha.

Que se pilla antes a un mentiroso que a un ladrón, es cierto. Pero es más cierto que a los ladrones de cuello y corbata no se los pilla nunca. A Javiera Blanco le aplicaron esto de que su delito prescribió. Aún así, ante los ojos de este país, ella es una ladrona y de poca monta.

La mañana de este miércoles en el Biobío, la agenda estuvo marcada por la toma de tres liceos de la capital regional. Enrique Molina Garmendia, Colegio República del Brasil y el Instituto Superior de Comercio INSUCO. Cercano a las 18 horas se sumó un cuarto establecimiento. El Liceo Técnico Femenino de Concepción. Para Revolución hablaron los estudiantes.

Más desenchufados que plancha de campo. Bastó el mismo truco de siempre: un afectado escándalo y una pataleta llorona en los medios, para que los constituyentes se arrepintieran e invitaran a los ex presidentes a la ceremonia final de la convención. Muy tarde. Igual no van a ir.

Estos no se andan con chicas porque los cuchillos los tienen a mano. A la ministra de Salud la mandaron al tribunal de ética del Colegio Médico por acusarlos de tortura en el hospital psiquiátrico de Valparaíso. A los pacientes le hacían electroshok sin anestesia. O sea, los torturaban. Flor de médicos.