Senado salva a Piñera: prefieren irse juntos

Tuvieron la oportunidad. Pero, como era de esperar, la desecharon. Tras una votación de 24 a 18, lejos de los 29 requeridos para su aprobación, el Senado desestimó la acusación constitucional por los actos de corrupción de Piñera. Creen que salvaron al presidente. Pero, en realidad, los honorables sólo se condenaron a sí mismos.

La decisión del Congreso ya había quedado clara en la primera etapa del juicio político. Es como siempre en el parlamento. Cuando los honorables hacen mucho espectáculo, es que algo quieren esconder. Y en la cámara baja hubo un show de aquellos, con los discursos interminables, la llegada de madrugada de los votos decisivos, entre otros.

La actuación sólo ocultaba que la decisión ya estaba tomada. Piñera, corrupto internacional, seguiría incólume. El Senado sólo lo confirmó este martes.

La vergüenza es grande, pero los mismos legisladores ya lo habían salvado de otra acusación constitucional que versaba sobre la represión en contra del pueblo. Vergüenza sobre vergüenza.

La decisión demuestra la nula capacidad de este régimen para avizorar -no digamos conducir– un camino que lo saque de su crisis que, a estas alturas, es claramente terminal.

Senadores y diputados -da lo mismo como votaron- se olvidaron del aspecto más importante de esta acusación constitucional. El asunto no versaba sobre Piñera. Era un juicio político a ellos.

Y, pese a la ventaja de ser juez y parte, prefirieron condenarse a sí mismos. Los nombres de estos personajes podrían pasar, por la inercia de la vida, al olvido.

Pero en estas circunstancias, es conveniente que el pueblo los tenga anotado por ahí, a todos los 155 diputados y 43 senadores de la 369ª legislatura del Congreso Nacional.

Va a ser una referencia importante.