¿Tendría que sorprendernos?

El Tribunal Oral de Santiago condenó a Jaime Orpis a dos penas. Su abogado apelará a la nulidad. El argumento: «No volverá a delinquir».

“Orpis se la juega en la Suprema para no ir a la cárcel”, titula La Tercera del jueves 22 de abril.

Su argumento en el recurso de nulidad presentado por su abogado para solicitar no cumplir prisión efectiva: “No volverá a delinquir”. Una promesa solemne, colmada de buenas intenciones y patriotismo. Porque -¡sí, señores!-, el Sr. Jaime Antonio Orpis Bouchon en su vida, además de abogado, ha sido también diputado de la UDI en dos períodos por la Región Metropolitana, y Senador -¡también en dos períodos!- por la Región de Tarapacá. Es decir, ha estado en la papa misma de la elaboración de leyes… y también de sus trampas.

“Don Jaime”, junto a su colega Marta Isasi -también ex parlamentaria y militante UDI-, el año 2020, fueron declarados culpables por delito de cohecho. ¿Se recuerdan del Caso Corpesca? ¿Se acuerdan de las boletas “ideológicamente falsas”? ¡De eso hablamos! Explicado en breve: Corpesca, empresa del grupo Angelini, pasaba dinero a parlamentarios argumentando servicios o ventas que no existían, y éstos respaldaban con un documento, así la empresa anotaba esto en sus libros y justificaba el gasto, con lo que disminuían las utilidades y ahorraban “algo” en impuestos. ¡Puro patriotismo! ¿El objetivo de Corpesca? Asegurarse cómo debían votar o desempeñarse en su ejercicio parlamentario «los honorables». Y si sumamos que por esos años -2009 al 2013- el Parlamento discutía la Ley de Pesca. ¡Uf! Ya nos imaginamos cómo fue la danza de billetes.

El asunto es que el pasado viernes 16 de abril el Tercer Tribunal Oral de Santiago, condenó a Orpis a dos penas efectivas, una de ‘cinco y uno’ y otra de 600 días, por delitos reiterados de fraude al Fisco y cohecho. El mismo día 16, Ximena Chong, Fiscal de Alta complejidad de la Fiscalía Metropolitana Centro Norte, refiriéndose al fallo de su colega, reconoció que “existiría la posibilidad de que pase sólo unos meses en prisión”. Asimismo, agregó que el ex parlamentario tiene permitido descontar 1.301 días de pena por haber cumplido reclusión en prisión preventiva o arresto domiciliario durante el proceso judicial.

En suma, porque Orpis se mantuvo “encuarentena’o” en su casa, viendo las noticias, teniendo vida familiar, hablando por teléfono y/o zoom con sus colegas, contabiliza días que hoy se traducen en “descuentos”.

¡Buen negocio! ¡Nadie diría que no!

Y después, nos vienen con el cuento ese de la «igualdad ante la ley». ¡Patrañas!